Solidaridad con Tartagal

Por iniciativa del obispo de Añatuya, Adolfo Uriona, presidente de la Fundación Gottau, durante seis meses se brindará apoyo económico desde nuestra Fundación, a través de Cáritas Orán, la diócesis a la que pertenece la localidad de Tartagal, a las familias damnificadas por el alud que azotó a esta golpeada localidad salteña.

La idea no es sólo brindar la asistencia sino permanecer en diálogo con la Cáritas local, asistiendo a las comunidades afectadas y evaluando cuáles son las prioridades a atender.
Lo más urgente en este momento es la donación de repelente de mosquitos y artículos de limpieza. Como sucede en cada situación de emergencia, son varios los grupos que procuran organizar la ayuda de manera rápida y efectiva, a fin de satisfacer las necesidades más urgentes de quienes, todavía, sufren las consecuencias del temporal.

Una de las primeras tareas realizadas fue la organización de los centros de evacuados, que están funcionando en algunas Cáritas parroquiales, en escuelas y en locales de la gendarmería, donde se encuentran muchas mujeres y niños que perdieron todo con la tormenta, pero no todo termina allí; en este momento cuando el alud “dejó de ser noticia” es cuando hay que redoblar los esfuerzos para mantener la recuperación de los evacuados y su reinserción a la vida cotidiana.

Por eso, los colaboradores de la Fundación Gottau estamos seguros de que esta iniciativa de nuestro obispo Adolfo será celebrada por los donantes y amigos, entre quienes habrá más de uno que se ponga en contacto con nosotros para brindar una ayuda extra con ese destino particular.

Tornado y solidaridad en Tiun Punco

A fines de febrero la comunidad llamada Tiun Punco, a 65 km. de Añatuya y 15 km. de Matará, sufrió los efectos de un tornado.
Publicamos algunas fotos y parte del informe de Cáritas diocesana sobre la ayuda que se está brindando a los damnificados.

El día Sábado 28 visitamos la comunidad de Tiun Punco. En la oportunidad se entregaron 30 bolsines de mercadería a las familias afectadas por la tormenta. En mayor o menor medida, todos fueron afectados, con rotura y voladura de techos, baños destruidos, paredes rajadas, y algunas sólo con mucha humedad lo que arruinó lo poco que tienen (ropa, colchones, frazadas, etc), producto no solo de las tormentas sino también de la precariedad de las viviendas-ranchos. Esta situación obligó a algunas familias a dormir en la Capilla. Quedaron 8 familias sin bolsín, que estuvieron presente ese día.
 
Conversando con las familias pudimos enterarnos que estaban comiendo gracias a las donaciones recibidas desde el gobierno de Suncho Corral, que recibieron algo de ropa de las familias de esta localidad, y que peligraba el inicio de las actividades escolares debido a la falta de útiles, ropa para niños y guardapolvos.
 
Karola conversó con las madres sobre la necesidad de continuar con el comedor Infantil, proponiendo una nueva organización. Decidimos reunirnos en otra oportunidad para decidir la continuidad.
 
El jueves se los visitará nuevamente llevando algunas donaciones recibidas. Compartimos con Ud. algunas fotos.

Por Equipo de Cáritas
Lucrecia, Mónica, Fedra, José y Karola